TRINO ORTUÑO OLTRA. Master en Podología Clínica Avanzada. Diplomado en Podología.
CONSEJOS PODOLÓGICOS PARA EL DEPORTISTA
A la hora de practicar un deporte, el buen estado de sus pies es fundamental; para ello hay que aplicarles unos cuidados mínimos como son:
Elección correcta del calzado
Realizar un correcto calentamiento
Prevención de infecciones
·IMPORTANCIA DEL PIE EN EL DEPORTE
El pie es una pieza clave en la práctica deportiva; de ahí la importancia de su cuidado. A cada paso que damos el pie recibe 20 veces el peso del cuerpo. Durante la carrera estas fuerzas aumentan de forma espectacular. Las articulaciones del pie están especialmente “diseñadas” para canalizarlas de forma adecuada, pero si se produce alguna alteración en su alineación, se pueden producir sobrecargas y alteraciones en la transmisión de fuerzas, no solo en el pie, sino también en tobillo, rodilla, cadera e incluso columna vertebral.
CALZADO
A través del pie se transmiten tanto las fuerzas del cuerpo, como las fuerzas reactivas del suelo, por lo que es importante la elección de un calzado adecuado.
El calzado ideal es aquel que se adapta tanto a las características del pie del deportista, como a los requerimientos del cada deporte.
Será distinto el calzado dependiendo del tipo de deporte, la superficie sobre la que se practique y el nivel de entrenamiento.
También varía la anatomía del pie, por ejemplo, será distinto el calzado para un pie pronado que para un pie supinado.
De forma general un calzado deberá cumplir las siguientes premisas:
Buena adaptación.
Que no comprima.
Buena amortiguación, ¡pero cuidado!, en ocasiones, la amortiguación excesiva causa inestabilidad.
Acordonado para una mejor adaptación de la anatomía del pie.
ESTUDIO PODOLÓGICO PREVIO
Las alteraciones en la estructura del pie, a la hora de hacer deporte, pueden ocasionar trastornos cutáneos (rozaduras, ampollas, durezas…), musculares, ligamentosos y osteoarticulares.
Por todo ello es necesario que si sospecha que tiene algún tipo de alteración acuda a su podólogo para que le haga un estudio biomecánico.
CONSEJOS PARA LA PREVENCIÓN DE LAS INFECCIONES
PRODUCIDAS POR LOS HONGOS
DEFINICIÓN:
Los hongos son microorganismos que en condiciones normales viven sobre nuestra piel sin causarnos ningún perjuicio gracias al manto protector de la piel. Si esta barrera se altera, los hongos pueden empezar a reproducirse e infectarnos.
TIPOS DE INFECCIONES
En los pies, los hongos pueden afectar a la piel (tinea pedis, candida) y a las uñas (onicomicosis).
La tiña o pie de atleta puede presentar distintos síntomas dependiendo de la zona donde se localice, siendo la mayoría de las veces los espacios entre los dedos. Las manifestaciones van desde la irritación, descamación o picor, hasta fisuras y gran deterioro de la piel infectada.
Las onicomicosis también pueden ser de varios tipos, y por tanto tienen distintos síntomas. Sin embargo existen algunos comunes a todas, como son el cambio de color de uña, deformación y separación entre la uña y el lecho. Suelen ir precedidas de pie de atleta, por lo que es importante su diagnóstico y tratamiento precoz.
FACTORES DE RIESGO
Las condiciones favorables para que prosperen los hongos son la humedad y el calor.
La humedad altera la piel (la reblandece) favoreciendo el riesgo de infección. El calor, favorece la sudoración y con ello aumenta la humedad. La sudoración normal es beneficiosa, ya que hidrata, pero un exceso estropea la piel, y es necesario tratarla.
Las uñas tienen además otro factor de riesgo; los golpes. Un zapato demasiado estrecho predispone a onicomicosis.
CONTAGIO
Al caminar descalzos se desprenden escamas de la piel. Si la persona padece tiña, irán cargadas de esporas. Cuando otro las pisa, puede infectarse. Lo mismo ocurre con el uso de las toallas, ropa y objetos personales.
TRATAMIENTO
Se basa en crear un medio hostil para los hongos. Al cabo de un tiempo en tratamiento observará que desaparecen los síntomas y que la piel parece sana, aún así es importante que continúe hasta completar el ciclo recomendado.
PREVENCIÓN
Conociendo estos factores de riesgo es más fácil prevenir las tiñas, ya que se deducen fácilmente las recomendaciones siguientes recomendaciones:
Usar jabón de pH neutro o ácido.
Secado cuidadoso del pie, incluyendo dedos.
En verano, zapatos que transpiren
Evitar focos de infección: suelos de piscinas, duchas, moquetas (utilizar sandalias o calzas protectoras de látex)
Calcetines de fibras naturales (algodón y lana).
Las fibras sintéticas aumentan el sudor y no lo absorben. La consecuencia de las sintéticas es la humedad
Fuente: Escuela Policlínica Universitaria. Universidad Europea de Madrid.